El caricaturista panameño Eduardo Narváez, conocido en el ámbito digital como «Edunar» o «Edunar 54», se encuentra nuevamente bajo custodia de las autoridades, reactivando así en Panamá un sonado caso judicial. Su detención está directamente vinculada al expediente originado por una serie de antiguas publicaciones satíricas sobre la exprocuradora general de la Nación, Kenia Porcell. Si bien aún no han logrado precisarse la fecha y hora exactas de la aprehensión, fuentes del ámbito de la justicia han confirmado la medida de manera extraoficial, informó Prensa América.
La detención se habría producido bajo el argumento de un requerimiento judicial. Según ha trascendido, el tribunal solicitó la comparecencia de Narváez con el propósito de verificar el cumplimiento de las condiciones asociadas a su libertad condicional, una citación que culminó en su reclusión en las instalaciones de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ).
Esta noticia ha generado una notable preocupación entre sus seguidores, especialmente considerando la avanzada edad del comunicador. Desde diversos sectores ha surgido un llamado a la prudencia y a la consideración humanitaria, apelando al respeto de sus derechos fundamentales. Algunos de sus seguidores han instado a las autoridades a que en el manejo de este delicado caso prevalezca el respeto a la libertad de expresión y a la dignidad de una persona mayor, pilares fundamentales en cualquier sociedad democrática.
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Un vistazo al pasado: Las claves de un complejo caso judicial
La reciente detención de Eduardo Narváez es el capítulo más reciente de un proceso judicial que se ha extendido por varios años. Para comprender la situación actual, es necesario recordar que en agosto de 2023, el comunicador fue condenado a cinco años de prisión por un tribunal del Primer Circuito Judicial de Panamá, que lo encontró culpable del presunto delito de violencia de género en perjuicio de la exprocuradora Kenia Porcell.
El origen de esta controversia se remonta a 2019, cuando Porcell, quien dirigió el Ministerio Público entre enero de 2015 y noviembre de 2019, interpuso una querella contra Narváez. La acción legal se fundamentó en una serie de publicaciones en redes sociales. El contenido, de naturaleza satírica, utilizaba imágenes de una modelo de nacionalidad rusa cuyo parecido físico con la entonces funcionaria fue el eje de las composiciones, consideradas ofensivas por la demandante. Durante las etapas iniciales del proceso, a Narváez se le imputaron delitos contra la integridad personal y se le impuso como medida cautelar la prohibición de mencionar a la exprocuradora en sus plataformas digitales.
La sentencia de 2023 no solo incluyó la pena de cárcel, sino también la inhabilitación para ejercer funciones públicas por un período adicional de dos años y el pago de una indemnización civil de 5,000 dólares a favor de la querellante. No obstante, la defensa legal de Edunar interpuso un recurso de anulación contra el fallo, lo que significó que la decisión no era definitiva y que el caso continuaría su curso en instancias judiciales superiores.
Ante este complejo panorama legal, y sobre todo considerando la avanzada edad del comunicador, surge un llamado a la reflexión y a la sensibilidad por parte de las autoridades competentes. Más que una confrontación, es una petición para que impere un sentido de consideración humanitaria, ponderando el respeto a la libertad de expresión, junto con la dignidad y la condición de una persona mayor.
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