Transparencia Venezuela en el exilio, 30 de julio de 2025.- Los primeros informes sobre el abogado y empresario multimillonario Raúl Antonio de la Santísima Trinidad Gorrín Belisario, mejor conocido como Raúl Gorrín, se remontan a los tiempos en que fue señalado como supuesto integrante de una mafia judicial conocida como “Los Enanos”. Una estructura que, según denunció el exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luis Velásquez Alvaray, comenzó extorsionando a transportistas, para luego “vender sentencias” en distintas jurisdicciones (laboral, civil, penal), designar de jueces y fiscales, adquirir un banco (Banco Canarias) hasta supuestamente vincularse con el crimen organizado y el narcotráfico.
Una vez expulsado de las filas del oficialismo y separado de su cargo como magistrado con acusaciones de cobro de comisiones y sobreprecios en la adquisición de terrenos para el poder judicial, el denunciante Velásquez Alvaray, exdiputado oficialista (2000-2004) que ingresó al TSJ en 2004 cuando Asamblea Nacional elevó a 32 el número de magistrados, se dedicó a denunciar durante años que esa mafia judicial estaba integrada por magistrados, jueces, fiscales y abogados, anclada en el alto poder político desde los inicios del primer mandato de Hugo Chávez y que a la cabeza de la “tribu” estaba el vicepresidente de la República José Vicente Rangel.
En sus denuncias, los nombres de funcionarios como Nicolás Maduro, entonces presidente de la Asamblea Nacional; el ministro de Comunicaciones y luego de Interior, Jesse Chacón e Isaías Rodríguez, para el momento fiscal general (2001-2007), eran vinculados con un grupo de abogados que tenían en común su baja estatura lo que habría dado origen al nombre de la red (“Los Enanos”).
Los abogados mencionados como los más destacados de esa estructura eran Raúl Gorrín, su cuñado y socio Gustavo Perdomo; y Mariano Díaz, muerto en 2019 al estrellarse cerca de Caracas una avioneta, “cargada de oro” del sur de Venezuela, en la que viajaba con dos modelos y un exmilitar, quien además era un empresario ligado al gobierno. Se sumaba en la denuncia de Velásquez Alvaray el nombre de Maikel Moreno, que pasó por cargos de aguacil de tribunales en 1994, juez en 2001, funcionario de Ministerio de Relaciones Exteriores cuando el canciller era Maduro y terminó como magistrado, llegando a ser presidente del TSJ en 2017. En 2023 Moreno fue acusado penalmente en Florida, Estados Unidos, por aceptar sobornos para resolver causas judiciales, y es el funcionario venezolano con más sanciones.
Gorrín ha sido señalado como financista de Maikel Moreno durante su período como presidente del TSJ (2017-2022). Reportes periodísticos afirman que Gorrín le obsequió una mansión en La Toscana a Maikel Moreno, que fue confiscada en 2023 por las autoridades de italianas.
La fortuna de Raúl Gorrín es asociada a la Oficina Nacional del Tesoro en Venezuela, ente encargado de gestionar y custodiar los fondos de la República. De los tres tesoreros con los que se ha relacionado, al menos dos fueron sentenciados por un tribunal del Sur de la Florida, Estados Unidos: Alejandro Andrade, antiguo guardaespaldas y secretario privado de Chávez, y su sucesora en el mismo cargo, Claudia Díaz Guillén, mejor conocida como la “enfermera de Chávez”. Por este esquema el empresario está en la lista de los más buscados en Estados Unidos.
Gorrín tiene al menos dos procesos abiertos por la justicia estadounidense y está sancionado por el Departamento del Tesoro de ese país desde 2019.
En este análisis se busca mostrar el rol que, de acuerdo a autoridades de Estados Unidos y medios especializados, ha desempeñado Raúl Gorrín en la gran corrupción que desangró el patrimonio público en Venezuela.