En el ecosistema del poder venezolano, pocos nombres evocan una red tan vasta y compleja de influencias como el de Raúl Gorrín Belisario. El dueño del canal Globovisión, que durante años navegó las aguas del pragmatismo político y los negocios de alto vuelo, se encuentra hoy en el epicentro de un sismo informativo que cruza fronteras. Mientras los rumores sobre su reciente detención en Caracas —en una operación que habría involucrado una inusual cooperación táctica entre organismos de inteligencia locales y federales de EE. UU.— saturan las redacciones, emerge de nuevo una pregunta latente: ¿Qué papel jugaba realmente el magnate en la logística de la mayor riqueza del país?
Aunque las autoridades mantienen un hermetismo estratégico, el rastro de Gorrín no es nuevo para la justicia internacional. Su nombre aparece subrayado en la más reciente acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DoJ), publicada en octubre de 2024 por la Fiscalía del Distrito Sur de Florida. Este documento detalla con precisión quirúrgica cómo Gorrín conspiró para lavar las ganancias de un esquema ilegal de sobornos utilizando el sistema financiero estadounidense, así como diversas cuentas bancarias ubicadas en el extranjero.
De acuerdo con el pliego de cargos, Gorrín no actuó como un simple empresario, sino como un conspirador activo que facilitó el movimiento de capitales corruptos obtenidos de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Esta pieza jurídica es apenas el prólogo de una trama donde los sobornos masivos a altos funcionarios venezolanos se convirtieron en la llave maestra para acceder a contratos de préstamos de cambio de divisas, desviando cientos de millones de dólares que, en lugar de alimentar la industria nacional, terminaron financiando un estilo de vida de lujo extremo y la operatividad de una red financiera global hoy bajo asedio.

El Corazón del Fraude: Eaton Global y el “Arbitraje” de los 600 Millones
Para comprender la magnitud del desfalco, es necesario diseccionar la arquitectura financiera que permitió convertir bolívares sin valor comercial en una fortuna en moneda dura. El documento de confesión (Factual Proffer) de Luis Fernando Vuteff, presentado ante la Corte del Distrito Sur de Florida en mayo de 2024, revela que el centro de gravedad de esta operación fue la empresa Eaton Global Services Limited, una firma de maletín registrada estratégicamente en la opacidad de Hong Kong.

La trama, descrita por los fiscales como el “Esquema de Préstamo Eaton-Rantor”, funcionó bajo una lógica de arbitraje cambiario fraudulento. En diciembre de 2014, una empresa fachada venezolana llamada Rantor Capital C.A. otorgó un préstamo en bolívares a PDVSA por un monto de 7.2 mil millones. Poco después, Rantor asignó sus derechos de cobro a Eaton Global. Bajo el amparo de este contrato, PDVSA acordó cancelar la deuda no en la moneda local devaluada, sino mediante el pago del equivalente en euros a 600 millones de dólares.
La asimetría financiera fue brutal: mientras el préstamo original de bolívares valía apenas unos 50 millones de dólares en el mercado abierto, la red liderada por el “Conspirador 7” (Gorrín) y sus socios obtuvo una ganancia neta de aproximadamente 550 millones de dólares. Este excedente no fue el resultado de una actividad comercial legítima, sino de la explotación deliberada de las tasas de cambio controladas, orquestada desde el interior de la estatal petrolera. El dinero, una vez convertido en euros, fue desviado a instituciones financieras en Europa, principalmente en Malta, consolidando una “billetera externa” que quedaría fuera del radar de las instituciones de control venezolanas y que serviría para financiar los hilos más oscuros de la logística estatal.


De Yates en Miami a Buques en el Atlántico
La evidencia más reveladora sobre el alcance de la red de Raúl Gorrín no se encuentra en mansiones estáticas, sino en su capacidad para financiar “activos móviles”. Los registros financieros detallados en el Factual Proffer de Luis Fernando Vuteff (Mayo 2024) exponen que la cuenta de Eaton Global Services no solo era un depósito de ahorros, sino un centro de despacho de pagos para logística de alto riesgo.

Entre enero de 2015 y enero de 2016, la red autorizó transferencias que suman más de 1.6 millones de dólares a empresas de servicios de yates en Florida, además de un pago masivo de 4.05 millones de dólares destinado a una aeronave a través de una fiduciaria en Oklahoma. Estos pagos son la prueba forense de que la infraestructura financiera de Gorrín ya dominaba el complejo arte de mover capitales para el mantenimiento de naves y aeronaves sin activar las alarmas del Tesoro estadounidense.

Este dominio logístico es el que conecta directamente con la denominada “Flota de las Sombras”. Mientras en Florida se pagaban yates de recreo, en el Atlántico se gestaba un esquema de evasión de sanciones de escala global. Según el Departamento de Justicia del Distrito Este de Nueva York (Caso de Octubre 2022), diversas redes de intermediarios utilizaban supertanqueros que desactivaban sus sistemas de navegación GPS para ocultar que el petróleo que transportaban era de origen venezolano.
El Espejo Ruso: La red de Orekhov y Uss
Para entender cómo el dinero de los yates termina en un tanquero petrolero, hay que mirar hacia el Distrito Este de Nueva York. En octubre de 2022, la fiscalía estadounidense reveló un esquema de evasión de sanciones globales que parece sacado de una novela de espionaje. Cinco ciudadanos rusos —liderados por Yury Orekhov y Artem Uss (hijo de un gobernador ruso cercano a Putin)— utilizaron una empresa fachada en Alemania llamada Nord-Deutsche Industrieanlagenbau GmbH (NDA) para actuar como el brazo logístico de PDVSA.
El esquema de los rusos era el complemento perfecto para la billetera de Gorrín:

Los “Barcos Fantasma”: Los rusos fletaban supertanqueros que utilizaban técnicas de guerra electrónica. Al acercarse a las costas venezolanas, los buques desactivaban sus sistemas de navegación satelital (GPS/AIS) para que los satélites no pudieran rastrear la carga de crudo.
Identidades Falsas: Los documentos de flete eran falsificados para hacer creer al mercado que el petróleo provenía de otros países, evadiendo así el cerco internacional.
La Conexión Lógica: El “Software” de Gorrín para el “Hardware” Ruso
Aquí es donde todas las piezas encajan. Para que la red de Orekhov y los rusos pudiera mover esos buques, necesitaba pagar fletes, tripulaciones, seguros y sobornos en puertos internacionales. PDVSA, asfixiada por las sanciones, no tenía cuentas bancarias legales para hacer esos pagos.

Es ahí donde entra la red de Raúl Gorrín. Mientras los rusos gestionaban el “hardware” (los barcos y la tecnología de ocultamiento), la red de Eaton Global en Hong Kong y Malta proporcionaba el “software financiero”. El dinero extraído mediante el fraude cambiario de los 600 millones de euros —el mismo que pagaba los yates en Florida— era el que alimentaba las cuentas bancarias en jurisdicciones opacas que los rusos utilizaban para mover el petróleo.
Sin una estructura como la de Eaton, los operadores rusos no habrían tenido liquidez para mover un solo litro de crudo. Gorrín puso la billetera global y los rusos pusieron la flota clandestina. Fue una alianza criminal perfecta: los dividendos de la corrupción interna en Venezuela se convirtieron en el combustible económico de la exportación clandestina de crudo en el Atlántico, uniendo los intereses del magnate de Globovisión con los de operadores vinculados al Kremlin.
“NÚMEROS RG”: La Contabilidad de la Corrupción
Dentro de la estructura criminal, nada quedaba al azar. El control sobre el flujo de los fondos ilícitos era estricto y se reportaba directamente a la cúpula de la organización. Según el Factual Proffer de Luis Fernando Vuteff, la prueba de esta supervisión personal por parte del “Conspirador 7” (Gorrín) reside en una serie de comunicaciones electrónicas y hojas de cálculo que servían como el balance contable de la trama.
En particular, los investigadores destacan un correo electrónico enviado por Vuteff en septiembre de 2015, cuyo asunto era simplemente “NUMEROS RG”. Este documento contenía una hoja de cálculo detallada que desglosaba el uso y la distribución de las ganancias generadas por el esquema Eaton-Rantor. La contabilidad era clara: el 50% de las ganancias totales de la operación —cientos de millones de euros— se asignaban al beneficio directo de Raúl Gorrín.
Esta “contabilidad de sombras” no solo servía para rastrear el enriquecimiento personal, sino que funcionaba como el registro de los compromisos operativos de la red. En ella se anotaban los montos destinados a lo que los conspiradores llamaban en código “gastos de movilidad” y “pagos a terceros”, términos que ocultaban la financiación de la infraestructura logística necesaria para mover tanto el dinero como el petróleo. La existencia de los “NUMEROS RG” demuestra que Gorrín no era un beneficiario pasivo, sino el administrador de una caja negra que alimentaba simultáneamente su fortuna personal y la capacidad de maniobra de la red en el extranjero.


Los “Guardianes” Sobornados de PDVSA
La arquitectura financiera de Raúl Gorrín habría sido inútil sin el control sobre los procesos internos de la estatal petrolera. El Factual Proffer de Luis Fernando Vuteff identifica con nombre y apellido a los funcionarios que actuaron como los “guardianes” del esquema, permitiendo que los contratos fraudulentos fluyeran y, en última instancia, que los buques cargaran el crudo.
Entre los principales receptores de sobornos se encuentran Alvaro Ledo Nass, quien para entonces fungía como consultor jurídico de PDVSA, y Carmelo Antonio Urdaneta Aqui, exasesor jurídico del Ministerio de Petróleo y Minería. Según el documento judicial, la red de Gorrín y sus socios pagó millones de dólares a estos individuos para asegurar la aprobación y ejecución de los contratos de préstamo que generaron los dividendos de Eaton Global.
La relevancia de estos funcionarios es crítica para la trama de los barcos: son ellos quienes tenían el poder legal y administrativo para firmar las salidas de los buques y validar las operaciones comerciales de PDVSA. El documento también menciona pagos a los denominados “Chamos” —término utilizado para referirse a los hijastros de un alto cargo del Ejecutivo venezolano—, lo que subraya que la red de Gorrín compró acceso al más alto nivel del complejo militar-financiero del país. Al sobornar a los responsables de la consultoría jurídica de la industria petrolera, Gorrín garantizaba que la “Flota de las Sombras” tuviera una fachada de legalidad administrativa para operar, facilitando que los supertanqueros cargaran petróleo y zarparan hacia el Atlántico bajo la protección de quienes debían custodiar el patrimonio nacional.

El rastro en el agua: La conexión con la “Flota de las Sombras”
La ingeniería financiera de Eaton Global Services no era un fin en sí mismo, sino el motor que permitía a PDVSA sortear el bloqueo naval mediante la contratación de servicios que la estatal no podía pagar de forma directa. Al analizar los patrones de navegación y las sanciones emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), se hace evidente que el flujo de divisas gestionado por la red de Gorrín coincide con la operatividad de buques que han protagonizado los episodios más críticos de transbordos ilegales en el Atlántico.
Estos buques, que a menudo operan como “fantasmas” tras apagar sus sistemas de identificación automática (AIS), dependen de la liquidez proporcionada por intermediarios para cubrir costos de flete, seguros y combustible en puertos internacionales. A continuación, detallamos las embarcaciones clave que han estado en el radar de las autoridades y cuya logística se sustenta en el modelo de pagos offshore perfeccionado por la red Eaton-Vuteff:
Buque / Identificador
Estatus OFAC
Relación con la Trama
Bonaventura (IMO: 9224415)
Sancionado
Vinculado a redes de transporte que usan fachadas en Hong Kong, siguiendo el modelo de Eaton Global.
Lulua (IMO: 9257216)
Sancionado
Identificado en transbordos “barco a barco” (STS) en el Atlántico para ocultar el origen del crudo de PDVSA.
Aura (Ex-Freyja)
Bajo vigilancia
Buque “fantasma” que opera con transpondedores apagados en rutas asociadas a los pagos de la red Eaton.
Proteus (IMO: 9115042)
Sancionado
Parte del esquema de evasión mediante múltiples capas corporativas en jurisdicciones opacas.
La inclusión de estas naves en la presente investigación responde a un exhaustivo cruce de datos forenses. No solo aparecen en los listados de sanciones de la OFAC por realizar transbordos ilegales de crudo venezolano, sino que su infraestructura corporativa en Hong Kong —donde operan las navieras propietarias— mimetiza el patrón de registro de Eaton Global Services Limited, la empresa central en el esquema de Raúl Gorrín. Según los hallazgos del Departamento de Justicia, el flujo de caja de la red Eaton fue el que permitió costear los servicios de estos buques ‘fantasmas’, que exigen pagos en divisas fuera del sistema bancario tradicional para operar bajo el radar.
El Fin de la Inmunidad en el Horizonte
La caída del andamiaje financiero de Raúl Gorrín no es solo el fin de un ciclo de enriquecimiento personal; representa el colapso de una de las arterias más vitales de la logística paralela venezolana. Si Gorrín era el “arquitecto de las divisas”, su actual situación jurídica en Estados Unidos y su incierto destino en Caracas marcan el cierre de un grifo de liquidez que, por años, permitió a PDVSA operar fuera del escrutinio internacional.
Como señaló la Fiscal General Adjunta de EE. UU., Nicole M. Argentieri, tras la acusación de octubre de 2024: “La conducta de Gorrín enriqueció a funcionarios corruptos y explotó el sistema financiero estadounidense para facilitar estos crímenes”. Lo que las investigaciones de Florida y Nueva York demuestran, al ser leídas en conjunto, es que el dinero que financió yates en Miami y apartamentos en la Gran Manzana es el mismo rastro de aceite que conduce a los buques que hoy intentan navegar como fantasmas en el Atlántico. La justicia estadounidense ha dejado claro que no habrá “refugio seguro” para quienes utilicen su sistema bancario para sostener estas economías sombrías. En el tablero geopolítico actual, el mensaje es gélido: el crudo que una vez levantó imperios mediáticos y financieros es hoy la prueba principal que los está hundiendo.
Esta investigación de Contexto.info se basó en el análisis técnico de los expedientes judiciales 1:18-cr-20685 y 1:22-cr-20306 del Distrito Sur de Florida, así como en los reportes de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el cruce de datos con registros mercantiles de Hong Kong. Los nombres de los buques y empresas citados responden a patrones operativos documentados por el Departamento de Justicia de los EE. UU.
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