Noticias Candela - Informe 25 por Jorge Castro

Una promesa bursátil sin ingresos ni producto operativo: IMPSA se asocia a NANO Nuclear, la empresa bajo investigación de la SEC, mientras su cúpula arrastra el origen corrupto del fondo venezolano que la controla

La empresa argentina evaluará la fabricación del microreactor KRONOS MMR para una compañía que no genera ingresos y que enfrenta una citación del regulador bursátil. La noticia llega mientras IMPSA intenta cerrar su cuestionado regreso a Tocoma, ahora bajo la sombra del Industrial Acquisitions Fund, integrado por venezolanos vinculados al lavado de activos y al caso El Aissami.

Redacción: La Tabla/ Plataforma de Periodismo de Datos 24 OCT 2026
La firma IMPSA suscribió un acuerdo de servicios de ingeniería por tres años con la estadounidense NANO Nuclear Energy (Nasdaq: NNE). En una primera fase de seis meses, IMPSA revisará el diseño del reactor KRONOS MMR y estudiará la viabilidad de fabricar su vasija de presión bajo el código ASME Sección III para componentes nucleares. El contrato no implica inversión ni compra de participación: es un servicio técnico que, para IMPSA, representa una puerta de entrada a la cadena global de proveedores de reactores modulares pequeños.
Una promesa bursátil bajo la lupa

NANO Nuclear se constituyó en 2022 y no genera ingresos ni tiene producto operativo. Su reactor KRONOS MMR avanza en la revisión formal de la NRC, con un prototipo proyectado hacia 2030. Pero su expediente acumula señales de alerta: una citación de la SEC (enero de 2026) por documentación vinculada a dos proveedores; un informe del vendedor en corto Hunterbrook Media que alegó que la firma no tenía ingresos, producto ni patentes para su tecnología central; demandas colectivas y derivativas —algunas desestimadas— por presuntas declaraciones engañosas; y una debilidad material reconocida en sus controles internos. Su fundador, Jay Jiang Yu, también fundó LIS Technologies. El consejo asesor incluye a Rick Perry y a Andrew Cuomo, este último cuestionado por no revelar opciones por más de US$ 2,6 millones. Es, en suma, una compañía cuyo valor depende hoy de la expectativa y no de la operación.
El contexto venezolano de IMPSA

La trayectoria reciente de la empresa no puede leerse sin el complejo hidroeléctrico de Tocoma, en el estado Bolívar. La obra comenzó en 2007 y quedó paralizada con un avance del 87,19 %; su presupuesto inicial rondaba los US$ 3.000 millones** y para 2017 la inversión acumulada se acercaba a los **US$ 8.900 millones, sin que la central llegara a producir electricidad. En agosto de 2026, el gobierno de Venezuela firmó un addendum con IMPSA para reactivar los trabajos e incorporar 2.640 megavatios al sistema eléctrico. El contrato se habría adjudicado sin licitación pública y el monto total no ha sido divulgado.
El fondo detrás de IMPSA. Tras una crisis financiera y un rescate estatal argentino, IMPSA fue reprivatizada en 2025 y adquirida por el Industrial Acquisitions Fund (IAF).

Según investigaciones periodísticas, todos los socios del IAF son venezolanos vinculados a casos de corrupción petrolera y lavado de activos. La pieza central es Hidalgo Rafael Socorro Urdaneta, contratista histórico de Pdvsa investigado en Guatemala por intentar tomar el control del Bantrab mediante sobornos —lo que derivó en el congelamiento de veinte millones de dólares— y vinculado al alquiler fraudulento de la plataforma gasífera Aban Pearl, hundida en 2010. El fondo habría utilizado una dirección inexistente en Delaware y donaciones al Partido Republicano como “pase político” para obtener contratos sin estándares de transparencia.
El presidente de IMPSA. Jorge Salcedo Hernández, designado al frente de la metalúrgica desde 2025, inscribió en 2014 la sociedad offshore October Ventures Ltd. en Barbados —jurisdicción de velo corporativo— junto a Marcos Rafael Cabello Bello y Armando José Salazar Gibory, reconocidos allegados a Samark López Bello, señalado como testaferro del exministro de Petróleo Tareck El Aissami. Salcedo se mantuvo en la dirección de esa sociedad hasta agosto de 2016, un año antes de que la OFAC sancionara a López Bello bajo la Ley Kingpin.

En 2017 apareció como su defensor legal en Miami y posteriormente registró actividad de cabildeo por US$ 230.000 en representación de Prodata Energy, empresa de un aliado de El Aissami.
Nota de verificación. No existe vinculación entre el acuerdo IMPSA–NANO Nuclear y la contratación de IMPSA en Venezuela para Tocoma. Se trata de dos negociaciones independientes. El contexto venezolano y el historial del IAF se incluyen únicamente porque explican el perfil y los cuestionamientos que rodean a IMPSA como contratista estatal y ahora como socio industrial de una empresa nuclear que, a su vez, está bajo escrutinio regulatorio en EE. UU.


Publicado

en

por

Etiquetas: