
La compañía Falcon Financial LLC, registrada bajo la licencia de «vendedora de cuotas al por menor» (Retail Installment Seller) en Florida, sirvió como escudo corporativo para el banquero venezolano Jorge Figueira. Para dirigir esta falsa financiera, Figueira colocó como gerente a Ángel R. Salazar Pinto, fundador de la criptomoneda venezolana OnixCoin y promotor de plataformas de intercambio de efectivo por dólares.
Redacción: La Tabla / Plataforma de Periodismo de Datos 7 NOV 2026
Cuando las autoridades estadounidenses desmantelaron la red de lavado de dinero de Jorge Figueira, no se encontraron solo con empresas fantasma vacías. Los registros del Departamento de Estado de Florida revelan que una de sus compañías, Falcon Financial LLC, fue registrada bajo un estatuto legal muy específico: la Oficina de Regulación Financiera (OFR) de Florida, bajo el Capítulo 520 de los Estatutos, que regula a las «Retail Installment Seller» (vendedoras de cuotas al por menor).
Esta no era una elección al azar. Al registrar la compañía como una financiera de consumo, Figueira le daba una apariencia de total legalidad y regulación ante los bancos estadounidenses. El objetivo era simple: justificar la entrada masiva de dólares a sus cuentas corporativas argumentando que eran fondos para financiar las compras a plazos de sus «clientes». La realidad era que ese dinero provenía de la conversión de criptoactivos vinculados al narcotráfico.
De OnixCoin a la gerencia de la fachada
Para que esta estructura funcionara, Figueira necesitaba una cara visible que entendiera el ecosistema financiero y tecnológico. Los documentos de constitución de Falcon Financial LLC designan como gerente general a Ángel R. Salazar Pinto, mientras que Figueira figuraba como el agente registrado y creador de la entidad.

El nombre de Salazar Pinto es conocido en el mundo de las criptomonedas venezolanas: es identificado como el fundador de OnixCoin, la primera criptomoneda creada en el país, y se le asocia con emprendimientos fintech en la región.
Sin embargo, su perfil público muestra una actividad que coincide sospechosamente con el modus operandi de Figueira. En su cuenta de Instagram (@angelrsalazarp), Salazar Pinto promocionaba en septiembre de 2023 una plataforma llamada Noba.cash (que se presenta con el eslogan «Not a bank, we are better…»). La promoción ofrecía explícitamente: «RECIBIMOS CASH o USDT y hacemos pagos en USD internos en USA o internacionales».

Aunque en el registro oficial de la compañía Salazar Pinto figura con una dirección residencial en Hallandale Beach, sus redes sociales lo muestran como el promotor de un servicio que, en la práctica, hace exactamente lo mismo que la red de Figueira: convertir efectivo y criptomonedas en dólares dentro del sistema estadounidense.
La fachada corporativa de la Milton Tower
La estructura de Falcon Financial LLC era parte de un clúster de al menos seis empresas que Figueira operaba desde el exclusivo edificio de oficinas Milton Tower en Sunny Isles Beach. Mientras Figueira alquilaba una oficina allí (que él mismo admitió que solo contenía «un Twinkie y palomitas de maíz») para mantener la fachada, Salazar Pinto aparecía en los documentos oficiales como el gerente de la financiera.

El registro como «vendedora de cuotas» le permitía a Figueira declarar ante los bancos que su negocio era el crédito al consumo. De esta manera, los oficiales de cumplimiento de las entidades financieras veían una empresa regulada por el estado de Florida, con un gerente visible y una licencia para operar. Era el disfraz perfecto para que los millones de dólares, que en realidad provenían del narcotráfico y de las billeteras cripto, fluyeran sin levantar sospechas.
La conexión entre la licencia de ventas a plazos, el fundador de OnixCoin y la red de Figueira expone cómo el lavado de activos se ha sofisticado al punto de infiltrarse en las mismas estructuras legales diseñadas para regular el crédito al consumidor en Estados Unidos.
