El pasado lunes 9 de marzo de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita sorpresa al reconocido restaurante «El Arepazo», ubicado en la ciudad de Doral, Florida. Este establecimiento es considerado desde el año 2004 como el corazón y punto de encuentro histórico de la diáspora venezolana en el sur de la Florida.
A su llegada, el mandatario fue recibido por una multitud conformada por miembros de las comunidades venezolana y cubana, quienes lo ovacionaron de pie con aplausos y cánticos de «¡USA, USA!» y «¡Trump, Trump, Trump!». De manera distendida y rompiendo el protocolo, Trump saludó a los comensales preguntando: «¿Quién es de Venezuela? Venimos a conseguir comida para el AF1 (Air Force One)». Fiel a su comentario, el presidente ordenó arepas para llevar en su vuelo de regreso a Washington D.C.

La parada en «El Arepazo» se llevó a cabo tras una rueda de prensa en Doral, en la que el presidente defendió su actual campaña militar en Irán, calificándola como un «tremendo éxito» en medio de las tensiones en Oriente Medio. Además, esta visita a la comunidad latina cobró un fuerte peso político, ya que ocurrió pocos días después de un giro histórico en la política exterior estadounidense: el reconocimiento oficial del gobierno de Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro, así como una reciente reunión en la Casa Blanca con la dirigente opositora María Corina Machado.
Autoridades locales y la polémica presencia de Marion Troitino

Marion Villarroel
El evento, que contó con fuertes medidas de seguridad, congregó a un selecto grupo de invitados, entre los que destacó la presencia de la actual alcaldesa de Doral, Christi Fraga. Sin embargo, lo que ha generado mayor controversia a nivel local es la asistencia de su círculo más cercano.
Según información aportada por diversos testigos presenciales, una de las personas que estuvo presente en el encuentro fue la jefa de gabinete de la alcaldesa, Marion Troitino (cuyo nombre de soltera es Marion Villarroel). Hija del abogado y expresidente de la Cruz Roja Venezolana, Mario Villarroel Lander, Troitino se ha consolidado como la «mano derecha» de Fraga. Los testigos aseguran que Troitino se encontraba dentro del restaurante, luciendo un vestido rojo, ubicada exactamente entre el grupo de personas que aplaudieron con fervor la llegada del presidente Trump.

Aunque han comenzado a circular fotografías del momento en las que la imagen se aprecia un poco borrosa y no se logra distinguir con total nitidez el rostro de la mujer del vestido rojo, los presentes han sido categóricos al afirmar que se trata de ella. Su presencia resulta profundamente polémica para la comunidad, debido a que tanto Troitino como su entorno familiar han estado en el ojo del huracán por recientes escándalos políticos, acusaciones de presunto abuso de poder y graves cuestionamientos éticos que sacuden actualmente a la administración de Doral.

El sesgo de ABC y el corresponsal David Alandete
A pesar de la relevancia de estos hechos locales en el marco de una visita presidencial, resulta objeto de duras críticas el manejo de la información por parte de ciertos medios internacionales. El reconocido diario ABC de España se hizo eco de la noticia de la llegada de Trump a «El Arepazo»; no obstante, su corresponsal en Washington, David Alandete, omitió por completo investigar o mencionar las oscuras polémicas que envuelven a figuras públicas como Troitino, prefiriendo mantener un silencio cómplice sobre los escándalos que afectan a los contribuyentes de la ciudad.
Este silencio y falta de rigor periodístico a nivel local contrastan abismalmente con la habitual diligencia con la que Alandete publica otras narrativas. Resulta evidente que el corresponsal ignora los cuestionamientos de la comunidad de Doral, pero sí se hace eco, de manera regular y casi automática, de las pautas y líneas argumentativas que le dicta María Corina Machado.

Tal como lo evidencian recientes investigaciones de la prensa independiente —como el artículo publicado por Reporte de la Economía sobre las falsas narrativas manejadas en torno a las reuniones presidenciales (María Corina miente: la verdad de la reunión con Trump) existe un claro patrón. Ciertos corresponsales se dedican a transcribir literalmente lo que dicta el equipo de Machado para sembrar matrices de opinión, mientras aplican un periodismo selectivo que entierra deliberadamente los escándalos de funcionarios locales que afectan de forma directa a la misma diáspora que supuestamente defienden.
Escándalos en Doral
A lo largo de los últimos años, la familia Villarroel —encabezada por el abogado y expresidente de la Cruz Roja Venezolana, Mario Villarroel Lander, y su hija Marion Villarroel (quien en la política de Florida utiliza su apellido de casada, Marion Troitino)— ha estado en el epicentro de un fuerte huracán mediático y legal.
A través de investigaciones publicadas por distintos medios, se ha documentado un extenso y oscuro historial de polémicas. Las acusaciones abarcan desde la usurpación de herencias y presuntos vínculos con el poder judicial del chavismo en Venezuela, hasta escándalos de espionaje informático y manipulación política en la ciudad de Doral, Florida.
A continuación, un recuento detallado de las principales controversias que envuelven al clan Villarroel:
Las polémicas del patriarca: Mario Villarroel Lander

Mario Villaroel Lander
1. El oscuro caso del secuestro y la herencia de César Augusto De Caro
Uno de los escándalos judiciales más graves, acusa directamente a Mario Villarroel Lander y a sus hijos (entre ellos Morris y Marion) de presunta participación en la desaparición de los bienes de su propio cliente, César Augusto De Caro Marino. De Caro fue secuestrado y desapareció hace más de 18 años, poco después de haber heredado unos 9 millones de dólares. Se acusa a los Villarroel de haber vaciado sus cuentas bancarias y apoderado de sus bienes. Tras una larga batalla legal por fraude procesal, en noviembre de 2024, un tribunal civil en Caracas asestó un duro revés judicial a los testaferros de Villarroel, restituyendo las propiedades usurpadas a los legítimos herederos de la familia De Caro.
2. Nexos con el chavismo y «Terrorismo Judicial»
Aunque Villarroel y sus defensores (en medios españoles) afirman que su destitución de la Cruz Roja Venezolana en agosto de 2023 fue producto de una persecución de Diosdado Cabello por negarse a politizar la institución, medios de investigación han expuesto otra cara de la moneda. Entendidos señalan a Villarroel cultivó durante años una red de incondicionales dentro del Tribunal Supremo de Justicia y el oficialismo. Según estas denuncias, el abogado fungía como anfitrión de altos magistrados chavistas en sus lujosos apartamentos en Caracas y Madrid, comprándoles pasajes y favores para luego dictarles órdenes sobre decisiones judiciales estratégicas.
El asalto a «Doralzuela»: Marion Villarroel (Marion Troitino)

Marion Villarroel Sierralta ha ganado un cuestionado protagonismo en el sur de la Florida tras convertirse en la jefa de gabinete de la alcaldesa de Doral, Christi Fraga. Según las investigaciones, Marion decidió identificarse públicamente como «Marion Troitino» (su apellido de casada) en un intento deliberado por ocultar su pertenencia a una familia fuertemente vinculada a escándalos y al poder en Venezuela.
1. El plan oculto para tomar el control de Doral
Personas familiarizadas con eltema señalan que la familia Villarroel ejecutó un plan maestro para adueñarse de la alcaldía de Doral. Aprovechando la estructura del Venezuelan Business Club (organización familiar donde Marion es secretaria general), los Villarroel presuntamente financiaron la campaña de Fraga a cambio de influencia. Hoy en día, Marion es considerada la «sombra» que controla las decisiones de la alcaldesa, manejando fondos y reuniones de alto nivel con desarrolladores inmobiliarios. Además, los reportes sugieren que el objetivo final de la familia es que Marion sea en el futuro candidata a la alcaldía, consolidando así una nueva «dinastía» de poder.
2. Escándalo de espionaje informático contra concejales
En mayo de 2024, estalló un escándalo mayúsculo cuando se reveló una investigación criminal por presunto espionaje dentro de la alcaldía. Según denuncias, la alcaldesa Christi Fraga supuestamente ordenó a su jefa de despacho, Marion Troitino, violar los protocolos de seguridad cibernética de la ciudad para acceder y leer los correos electrónicos privados de los concejales de Doral. El objetivo del presunto espionaje era buscar información comprometedora para usarla en contra de los concejales opositores que se enfrentaban a la gestión de Fraga.
3. Acusaciones de «Espía» y excesos sociales

La figura de Troitino ha estado rodeada de controversias que trascienden la política. En quejas formales presentadas ante la Comisión de Elecciones de Florida (FEC) contra la administración de la alcaldesa, opositores políticos y coaliciones ciudadanas acusaron abiertamente a la jefa de gabinete de actuar como una supuesta «espía venezolana» infiltrada en el gobierno local.
Sumado a esto, investigaciones periodísticas han expuesto su frívolo estilo de vida, relatando sus fiestas y excesos, como su polémica despedida de soltera celebrada en «territorio narco», en México, con «pistolotas de champán». También se le asocia íntimamente con figuras de la farándula venezolana marcadas por el escándalo, evidenciando una red social que contrasta drásticamente con la austeridad que se espera de un funcionario público en Estados Unidos.

Mientras la familia Villarroel Lander intenta presentarse en el plano internacional como exiliados y víctimas del régimen venezolano, una mirada exhaustiva a través de medios de investigación independientes revela un entramado distinto. Se perfilan como un clan familiar que, tras dejar un rastro de fortunas usurpadas y presunta corrupción judicial en Venezuela, ha trasladado sus cuestionables métodos operativos al sur de la Florida, buscando apoderarse del control político y económico de la ciudad de Doral.



