Noticias Candela - Informe 25 por Jorge Castro
Trump avala a Delcy como presidenta y expulsa al magnate Harry Sargeant de alianza petrolera con Venezuelat – La Tabla Blog

Trump avala a Delcy como presidenta y expulsa al magnate Harry Sargeant de alianza petrolera con Venezuelat – La Tabla Blog

Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos  13 FEB 2026
La publicación que el presidente Donald Trump lanzó ayer en su cuenta de Truth Social no fue un simple ajuste de cuentas personal. Fue la confirmación, expresada en bruto y sin filtros, de que la geometría del poder en la relación con Venezuela se mide en barriles de petróleo y en quién tiene la llave para extraerlos.

«Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos han sido, para decirlo suavemente, ¡extraordinarias! Estamos negociando muy bien con la presidenta Delcy Rodríguez y sus representantes. El petróleo está empezando a fluir, y grandes cantidades de dinero, no vistas por muchos años, pronto estarán ayudando enormemente al pueblo de Venezuela», escribió Trump textualmente en su red social .

Horas después, ante periodistas en la Casa Blanca, fue aún más explícito: cuando le preguntaron si reconocería al gobierno de Delcy Rodríguez, respondió sin titubeos: «Bueno, ahora mismo lo hemos hecho. Estamos negociando con ellos. Y realmente, ahora mismo, han hecho un gran trabajo. Delcy ha hecho un muy, muy buen trabajo. La relación es fuerte. El petróleo está saliendo» .

Lo que hasta ahora se vendió como un conflicto geopolítico por la democracia o la lucha contra el narcotráfico, se desnuda como una disputa comercial entre élites energéticas. La bofetada pública de Trump al magnate Harry Sargeant III —a quien le recordó que «no tiene autoridad, de ninguna manera, para actuar en nombre de los Estados Unidos» — resulta, cuando menos, paradójica. Hasta hace muy poco, el empresario floridano, ex piloto de la Marina y donante republicano, era un habitual en los campos de golf de Mar-a-Lago.

¿Qué cambió? El timing lo explica todo: el mismo día de la andanada virtual contra Sargeant, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, recorría las instalaciones de Petropiar en la Faja del Orinoco junto a la presidenta encargada, en una visita que ambos gobiernos calificaron como el inicio de una «asociación productiva a largo plazo» .

La coincidencia es demasiado perfecta para ser casual. Sargeant, que desde 2017 ha tejido una red de contratos de participación productiva (CPP) para explotar campos petroleros y comprar asfalto venezolano, dejó de ser útil en el tablero. Su perfil de intermediario con el régimen anterior —y sus intereses particulares— estorbaban ahora que la Casa Blanca busca sentar en la mesa a los pesos pesados: Chevron, Exxon y otras transnacionales.

Detrás del supuesto choque de soberanías, se esconde una realidad menos heroica y más bursátil. No hay una cruzada ideológica, hay un realineamiento de contratos. La «máxima presión» de las sanciones solo sirvió para despejar la cancha de competidores incómodos y allanar el camino para que, bajo un nuevo esquema de licencias, las transnacionales retomen el control de la producción pesada que tanto necesita Estados Unidos.

Como dijo el propio Trump al justificar su respaldo a Delcy Rodríguez: «La relación que tenemos ahora mismo con Venezuela es, yo diría, un diez. El mayor beneficiario será el pueblo de este lugar» . Pero la letra pequeña del negocio sugiere que, en el nuevo reparto, los intermediarios deben apartarse. El negocio ya es cosa de Estado. Business is business.


Publicado

en

por

Etiquetas: