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Se impone pragmatismo también histórico— frente a EEUU/Análisis de historicidad descarta “traición” a los aliados internacionales y ruptura en la política exterior de Venezuela – La Tabla Blog

Se impone pragmatismo también histórico— frente a EEUU/Análisis de historicidad descarta “traición” a los aliados internacionales y ruptura en la política exterior de Venezuela – La Tabla Blog

Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos  4 FEB 2026

Una evaluación basada en los criterios de historicidad del método LT (teleología, derivación, previsibilidad y coherencia conductual) aplicada a la política exterior del gobierno venezolano no revela una “traición” o ruptura radical en el esquema de relaciones internacionales tras el 3 de enero de 2026. Por el contrario, se observa una continuidad esencial en los vínculos con aliados históricos y una evolución pragmática —derivable de la crisis previa— en el acercamiento a Estados Unidos.

1. Continuidad teleológica y conductual con los aliados tradicionales (hasta diciembre de 2025 – después de enero de 2026)

La política exterior venezolana mantiene su eje de alianzas estratégicas con los países que históricamente han sido sus principales socios. Esto se evidencia en acciones concretas antes y después del punto de inflexión de diciembre de 2025:

· Con Irán: En diciembre de 2025, los cancilleres de Venezuela e Irán reafirmaron su alianza estratégica y su cooperación bilateral frente a las sanciones de EE.UU.. No hay indicios de que este vínculo se haya interrumpido tras enero de 2026.
· Con China: En diciembre de 2025, los cancilleres de Venezuela y China discutieron la expansión de su alianza estratégica. La relación con China, un pilar de la política exterior bolivariana, se mantiene inalterada.
· Con Cuba: Inmediatamente después de los eventos del 3 de enero, Cuba intervino en el Consejo de Seguridad de la ONU para denunciar la “agresión militar de EE.UU. contra Venezuela”. Este apoyo público y diplomático demuestra la permanencia de la alianza.
· Con Rusia: A lo largo de 2025, se registraron reuniones y conversaciones entre cancilleres para fortalecer la cooperación bilateral y el respaldo mutuo. No hay elementos que sugieran un distanciamiento posterior.

Veredicto de historicidad: La teleología (el objetivo de mantener un bloque de aliados frente a la presión internacional) y la coherencia conductual (la reiteración pública de estos vínculos) son constantes. No existe una variación abrupta que permita hablar de una “traición” a estas alianzas.

2. Evolución previsible y derivada frente a Estados Unidos (enero de 2026)

El único elemento que podría interpretarse como novedoso es el anuncio, el 9 de enero de 2026, de que la Cancillería de Delcy Rodríguez iniciaba un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con Estados Unidos. Este movimiento, sin embargo, no constituye una ruptura anti-histórica por los siguientes motivos:

· Derivación de una necesidad material crítica: La economía venezolana lleva años bajo una profunda crisis agravada por las sanciones. Buscar una salida a este bloqueo es una necesidad de Estado derivada de una crisis prolongada, no un capricho político.
· Previsibilidad lógica: Dada la gravedad de la crisis, era inteligible y previsible que cualquier gobierno en Caracas, independientemente de su signo, explorara vías de diálogo para aliviar la presión económica. Es un desenlace posible dentro del abanico de opciones realistas.
· Coherencia conductual relativa: Incluso antes del 3 de enero, la diplomacia venezolana combinaba la retórica antiimperialista con gestos prácticos (como los permisos específicos a Chevron). El anuncio de un proceso diplomático es la ampliación institucional de ese pragmatismo preexistente, no su invención.

Conclusión definitiva

La narrativa de la “traición” en política exterior carece de sustento histórico. Los hechos demuestran que:

1. No hay ruptura con los aliados tradicionales (Cuba, Rusia, China, Irán), sino continuidad.
2. El acercamiento a EE.UU. es una medida derivada de una crisis estructural de años y, por tanto, previsible dentro de la lógica de la realpolitik.
3. La coherencia conductual del gobierno se mantiene: se persigue la supervivencia del Estado mediante la combinación de alianzas ideológicas (que se conservan) y el pragmatismo necesario (que se intensifica).

Por lo tanto, calificar estas acciones de “traición” equivale a imponer un relato anti-histórico que ignora la teleología de la crisis venezolana, la derivación lógica de sus respuestas y la complejidad de una política exterior que siempre ha combinado el principio ideológico con la necesidad práctica.


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