En su primera entrevista, la nueva generación de la dinastía revolucionaria gobernante le dice a The National que Cuba está lista para hablar.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro concedió su primera entrevista a un medio en un momento en que su país apenas podía permitirse parecer débil.
La red eléctrica de Cuba está fallando, su moneda pierde valor continuamente y buques de guerra estadounidenses se han reposicionado en el Caribe. Su abuelo, Raúl Castro padre, acababa de ser acusado por las autoridades estadounidenses por el derribo de dos aviones civiles en 1996.



