
Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 23 MAR 2026
«La producción de petróleo de Venezuela se ha incrementado en 200.000 barriles al día gracias a las medidas impulsadas por Estados Unidos», afirmó el Secretario de Energía, Chris Wright, durante su participación en el foro CERAWeek 2026 en Houston, Texas.
El funcionario atribuyó el repunte productivo al endurecimiento en la aplicación de las sanciones petroleras, aunque no mencionó el crudo venezolano que ha sido incautado por Estados Unidos como parte de su propia estrategia energética. La apropiación de este petróleo fue ordenada por el presidente Donald Trump, dos días después de un ataque a la ciudad de Caracas y otras regiones del país cuyo desenlace fue el secuestro del presidente y su traslado hasta una cárcel federal de Nueva York.
Desde hace un mes no hay información oficial sobre el destino de al menos 60 millones de barriles de petróleo (de al menos 100 millones según reconoce el propio Wright) tomados por Estados Unidos desde diciembre de 2025. Tampoco se ha informado sobre el pago del monto de 2.000 millones que corresponde a la venta de los primeros 40 millones cuya venta se había realizado para finales de febrero.
En otro eje temático Wright describió la situación actual del país como «significativamente mejor que hace tres meses», aunque reconoció que Venezuela «todavía no es una democracia jeffersoniana».
Destacó el impacto disuasivo que ha tenido el encarcelamiento en territorio estadounidense del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, a quienes calificó como «líderes de una organización de drogas y armas» que ahora están «encarcelados para ser juzgados». Admitió que este hecho genera preocupación en el actual gobierno interino: «Ellos están un poco preocupados por eso». En sus declaraciones, el secretario estableció una clara distinción: se refirió al «régimen» de Maduro como el «gobierno anterior» que «ignoró todas las leyes» y «denigró a Estados Unidos», mientras que señaló que con el «gobierno interino» mantiene diálogos «constructivos».
Sobre el respaldo ciudadano, citó encuestas según las cuales «más del 75% de la población está encantada con lo que Estados Unidos ha hecho» y aseguró que los venezolanos ven «una luz hacia el progreso». Relató que durante su visita, «mucha gente me apartó a un lado para decir: gracias por estar aquí».
El secretario también recordó que 9 millones de personas han salido de Venezuela, seis de ellos hacia naciones más pobres, un fenómeno «sin precedentes» que, según afirmó, trajo «pandillas, drogas y armas» a Estados Unidos, razón por la cual «entendimos que eso tiene que terminar». Finalmente, aunque celebró la apertura hacia la exploración minera, advirtió sobre la existencia de «amplios márgenes de discrecionalidad» que podrían convertirse en «vías de corrupción».

