Un nuevo megaescándalo está a punto de estallar. Un grupo de exempleados descontentos de Pdvsa tendría en sus manos las pruebas de cómo un holding empresarial, presuntamente, burló las sanciones del gobierno de Estados Unidos para hacer negocios con la petrolera.
¿Cómo lo hacían?
Según los denunciantes, esta empresa (con propiedades y cuentas en EE. UU. y Venezuela) usó el mismísimo sistema financiero estadounidense para «triangular» la compra de equipos, materiales y prestar servicios en secreto a las filiales de Pdvsa.
Los exiliados aprovecharon sus últimos meses trabajando dentro de Pdvsa para armar un archivo demoledor: contratos, cartas y documentos confidenciales. Ya filtraron una muy pequeña parte censurada para demostrar que hablan en serio, pero aseguran que esto es solo «la punta del iceberg».


Instancias federales
El grupo planea formalizar la denuncia ante la justicia de Estados Unidos en los próximos días. Esta jugada promete arrastrar a un importante grupo de empresarios que, hasta ahora, operaban en las sombras.
Para terminar de armar el rompecabezas judicial, los denunciantes pedirán que se cite a declarar a una venezolana de apellido Montes, residente en Doral, Florida. Aunque aclaran que ella no es parte de la red ilícita, aseguran que conocería algunos secretos y detalles de cómo operaba esta trama.
¿Estamos ante el próximo gran escándalo de corrupción? Todo apunta a que sí.



