
Omni Air International, la compañía que transportó el primer lote de 6.000 kilos de medicamentos a Venezuela el 13FEB, obtiene el 98% de sus contratos de la Fuerza Aérea de EE.UU. Ha movilizado tropas a Irak y Afganistán, evacuado refugiados de Kabul y ejecuta deportaciones para ICE.

Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 22 FEB 2026
Los 71.000 kilogramos de suministros médicos que Estados Unidos envió a Venezuela en febrero de 2026 llegaron a Maiquetía a bordo de aviones de Omni Air International, una aerolínea chárter con sede en Tulsa, Oklahoma, que no vende tiquetes al público ni opera rutas comerciales: el 98% de sus contratos provienen de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y su especialidad es el transporte de tropas, equipos bélicos y evacuaciones en zonas de conflicto.
El primer lote, de 6.000 kilos, aterrizó el 13 de febrero en un Boeing 777-200 con matrícula N846AX. El segundo, de 65.000 kilos, llegó el sábado 21 de febrero, aunque en este caso la operación estuvo a cargo de otra compañía que sigue el mismo patrón: también es contratista habitual del Pentágono y del gobierno federal. En una próxima entrega revelaremos detalles sobre esa empresa, cuyo desempeño reciente incluye situaciones fraudulentas en contratos con agencias estadounidenses.

Lo que las autoridades estadounidenses han presentado como un gesto humanitario para apoyar la transición venezolana tras la captura de Nicolás Maduro —ocurrida el 3 de enero de 2026— resulta ser, en términos logísticos, una operación idéntica a las que el Pentágono despliega en teatros de guerra. Omni Air no vende tiquetes ni opera rutas comerciales regulares: su negocio son los contratos con el gobierno federal. Desde 2014 ha recibido más de 790 contratos por un valor superior a los 650 millones de dólares, la mayoría gestionados por el U.S. Transportation Command (USTRANSCOM), con sede en la base aérea de Scott, Illinois.
La naturaleza de la relación quedó explícita el 14 de febrero, cuando la cuenta oficial de asistencia exterior del Departamento de Estado, @USForeignAssist, publicó que el envío no era caridad y que las autoridades interinas de Venezuela habían acordado reembolsar el costo de esta y futuras entregas. Es decir: el gobierno estadounidense actuó como intermediario de compra, Omni Air movilizó los insumos y el nuevo gobierno venezolano pagará la factura.
Los medicamentos, identificados por usuarios en redes sociales como lotes de ciprofloxacino inyectable de la farmacéutica Sagent —empresa con sede en Illinois y contratos activos con el Departamento de Asuntos de Veteranos—, forman parte de lo que el viceportavoz de Estado, Tommy Pigott, denominó un plan de tres fases para la estabilización y recuperación de Venezuela. En sus palabras, el objetivo final es que el país sirva como «mercado para los productos e innovaciones estadounidenses en nuestra región».
La elección de Omni Air no es una casualidad logística. La compañía está dirigida desde el 1 de enero de 2026 por Greg Mays, un ejecutivo con experiencia en Delta Air Lines y Sun Country Airlines que también trabajó como consultor para clientes del sector defensa en Boston Consulting Group. Su junta directiva incorporó el mismo enero a Raymond Johns, un oficial retirado con profundo conocimiento de estrategia militar.
En la práctica, la llamada ayuda humanitaria a Venezuela se transporta en los mismos aviones, operados por las mismas empresas y bajo la supervisión de los mismos mandos que mueven tropas y equipos bélicos estadounidenses alrededor del mundo. La única diferencia es la carga: en lugar de fusiles, llevan antibióticos. Pero el conducto, los contratistas y la cadena de mando comercial son los de siempre.

