Noticias Candela - Informe 25 por Jorge Castro
el hombre que puso a operar el saqueo – La Tabla Blog

el hombre que puso a operar el saqueo – La Tabla Blog

Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos  03 JUN 2026

Ricardo Hausmann no solo fue testigo o denunciante tardío de la cleptocracia. En septiembre de 2019, cuando renunció formalmente como representante de Venezuela ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para resolver sus conflictos de interés con la Universidad de Harvard, no abandonó el negocio. Simplemente cambió de lugar: desde el centro de la mesa pasó a la silla de recomendador, blindado por su cátedra en Harvard mientras su operador de confianza se sentaba en el puesto de poder que él mismo dejaba vacante. La persona que colocó allí tiene un nombre: Alejandro Plaz Castillo.

El operador que Hausmann heredó

Plaz no era un improvisado. Cuando Hausmann envió su carta de renuncia a Juan Guaidó, postuló directamente a Plaz para que ocupara la gobernación ante el BID. No era una recomendación casual: Plaz ya era entonces Comisionado Presidencial para el Desarrollo Económico del gobierno interino. Era el hombre fuerte de las finanzas paralelas, el presidente del Consejo de Administración del Gasto del Fondo para la Liberación de Venezuela, el encargado de manejar un presupuesto que entre 2020 y 2022 ejecutó nada menos que 182 millones de dólares. En sus manos quedaron las cuentas de la República incautadas en el exterior y los mecanismos para pagar en divisas a los diputados y a la militancia opositora, a través de tarjetas de alimentación y plataformas como Airtm.

Un prontuario incómodo

Si se rastrea la trayectoria de Plaz, el cuadro se completa. A principios de la década de 2000, fue cofundador de Súmate junto a María Corina Machado. La asociación fue judicializada por el gobierno venezolano bajo acusaciones de recibir financiamiento extranjero del National Endowment for Democracy (NED). Plaz fue procesado por delitos como conspiración y recibió una prohibición de salida del país, aunque el juicio terminó siendo suspendido en 2006.

Al año siguiente, apareció vinculado a una estafa inmobiliaria a gran escala. La constructora Urbania 2007, de la que era socio su hermano Domingo Plaz Castillo, fue señalada por el presidente Hugo Chávez como parte de una red que estafó a decenas de familias de clase media. Junto a su hermano, Alejandro figuraba como vicepresidente y presidente de Glasgow Financial Inc., registrada en paraísos fiscales. Las obras del urbanismo «El Encantado» nunca se terminaron.

Hausmann y el modelo que se repite

El perfil de Plaz no es un accidente. Cuando Hausmann lo puso al frente del BID y del control financiero del interinato, estaba garantizando que la maquinaria del saqueo siguiera funcionando, aunque él ya no apareciera en los titulares. La misma opacidad que hoy denuncia en su artículo era entonces el método que permitía mover millones de dólares sin rendición de cuentas.

La alianza no era entre dos cleptocracias (Trump y Rodríguez), como Hausmann sostiene ahora. Era entre tres: la de Caracas, la de Washington y la del interinato que él ayudó a diseñar. Plaz era su operador. Plaz era su reemplazo. Plaz era su manera de seguir en la partida sin ensuciarse las manos. Y la historia de Plaz —Súmate, la estafa inmobiliaria, el manejo de los 182 millones de dólares— es el capítulo que Hausmann olvida mencionar cuando acusa a otros.


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