Por Estefano Tamburrini
El líder opositor se dirigió a sus seguidores mediante una carta encabezada con el escudo utilizado durante los años de la dictadura, bajo la denominación «Estados Unidos de Brasil». Mientras tanto, Trump Jr. compara a Lula con Maduro. La polémica también estalla en Argentina.
Primero se autoproclamó «el verdadero presidente» de Brasil y después rectificó, sustituyendo esa expresión por la palabra «líder». También utilizó el escudo anterior a 1968, que evoca los años de la dictadura militar, para posteriormente sustituirlo por el actual de la República Federativa de Brasil, reservado, en cualquier caso, para las comunicaciones oficiales del Estado según la Ley Federal 500 de 1971.
Hay algo más que una usurpación —y algunos errores bastante evidentes— en la carta con la que el excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, asistido por ChatGPT, decidió romper el silencio tras su huida a Estados Unidos, agradeciendo a sus aliados Javier Milei y Donald Trump, a quien calificó como un «gran defensor de la libertad de expresión».
«No era mi intención abandonar la patria, pero sé cómo habría terminado. Es el manual clásico de cualquier golpe de Estado», escribió Bolsonaro Jr. en la carta difundida a través de X, haciendo referencia también al caso de su padre, Jair Bolsonaro, para denunciar una «caza de brujas» destinada a «silenciar a cualquiera que no esté de acuerdo con el régimen de excepción instaurado en Brasil».
El senador, cuyos documentos de viaje fueron anulados, reiteró posteriormente sus acusaciones contra el Tribunal Supremo, encabezado por el magistrado Alexandre de Moraes, quien, según Bolsonaro, intentaba convertirlo en «rehén y moneda de cambio para proteger a magistrados corruptos de un juicio político».
Bolsonaro Jr. también se comparó con figuras como Charles de Gaulle y José Martí, para después recurrir a los ejemplos venezolanos de Juan Guaidó y María Corina Machado.
Asimismo, volvió a defender la tesis del «fraude electoral» y pidió a la comunidad internacional que «no normalice lo que está sucediendo en Brasil».
La ofensiva de Bolsonaro Jr. contempla también «una estrategia para movilizar a la oposición y al inmenso apoyo popular» a su favor, con el objetivo de «impedir que Lula pueda consolidar un régimen dictatorial en Brasil».
La carta fue recibida con escepticismo por la prensa local, que la calificó de «golpista» y «carente de pruebas», según informa Folha de São Paulo. Otros medios, como O Globo, ICL Notícias y diversas publicaciones, señalaron que el documento estaba plagado de errores y afirmaciones falsas.
Incluso Trump, preguntado por los medios estadounidenses, parece distanciarse —al menos verbalmente— de la escalada de declaraciones de Bolsonaro.
«No comentaré nada sobre esto», señaló. «No me involucraré, pero sin duda fueron unas elecciones muy extrañas».
Sin embargo, los círculos MAGA, empezando por su hijo Donald Trump Jr., se posicionaron abiertamente del lado de Bolsonaro y escenificaron, mediante memes, la detención de Lula, comparándola con la de Nicolás Maduro en la madrugada del 3 de enero.
Según el analista político Daniel Zovatto, la carta corre el riesgo de convertirse en un autogol, ya que sus «versiones contradictorias» podrían «socavar la credibilidad» de Bolsonaro Jr., incluso entre sus propios aliados.
También reaccionó el diputado Paulo Pimenta, líder de la coalición gubernamental en la Cámara, denunciando que la carta «constituye un acto de traición a la patria, una traición al país».
Mientras tanto, la Policía Federal brasileña, por orden del Tribunal Supremo, ha abierto oficialmente una investigación —registrada con el expediente ADPF 1178— contra la red conservadora Rockbridge Network, cofundada en 2019 por el actual presidente de Estados Unidos, J. D. Vance.
La organización está siendo investigada por presunta «injerencia extranjera» y «financiación ilegal» de la campaña presidencial de Flávio.
«No es admisible la interferencia, directa o indirecta, de un Estado extranjero», señala la resolución, en referencia a los asuntos internos de Brasil.
La polémica también estalla en Argentina
El caso también ha estallado en Argentina, donde el Gobierno de Milei habría facilitado —incluso mediante un presunto uso indebido de recursos estatales— la huida de Bolsonaro.
El diputado Pablo Juliano, del bloque Provincias Unidas, presentó una solicitud de comparecencia y una interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
«Debe explicar a los argentinos si el Estado lo ayudó a escapar».
Según diversas reconstrucciones de los hechos, la huida de Bolsonaro habría contado con la asistencia directa del asesor presidencial Santiago Caputo, quien se encontraba en la ciudad de Puerto Iguazú durante las mismas horas en que se desarrollaba la operación.
También existe controversia sobre la propiedad del avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, que transportó a Bolsonaro Jr.
La aeronave pertenece a Baires Fly S. A., empresa controlada por una red de empresarios vinculados a Fred Machado, quien anteriormente apoyó a Milei y que se encuentra detenido en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico, blanqueo de capitales y fraude financiero.
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