
Un análisis de Bloomberg Opinion por Javier Blas sugiere que una intervención militar en Venezuela tendría impacto mínimo en el mercado petrolero y podría liberar sus vastas reservas. El artículo detalla el despliegue del portaaviones USS Ford y describe un escenario de cambio de régimen que beneficiaría a corporaciones como Exxon Mobil y Conoco Philips históricamente en conflicto con Caracas por expropiaciones. La cronología apunta a una posible acción entre el 15 de noviembre y Navidad.
Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 8 NOV 2025

Un artículo publicado esta semana en Bloomberg, bajo la firma de Javier Blas, podría considerarse un manual de justificación de una intervención militar en Venezuela de acuerdo con la advertencia formulada por La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos.
Blas, exjefe del área petrolera de Bloomberg, desglosa por qué Washington estaría desplegando el portaaviones USS Gerald R. Ford y bombarderos estratégicos B-1 Lancer en el Caribe. «La excusa inicial fue una operación antidrogas», escribe. «Sin embargo, a estas alturas, el despliegue militar incluye el tipo de armas que se utilizan con más frecuencia para derrocar gobiernos que para destruir pequeñas embarcaciones de narcotraficantes».
El columnista argumenta que una acción militar tendría impacto mínimo en los precios del petróleo porque Venezuela representa menos del 1% del mercado global. Su lógica es que la caída de Nicolás Maduro podría ser «bajista para el mercado petrolero» a largo plazo al liberar el potencial de producción venezolano.
Describe un escenario donde «un gobierno prooccidental y proempresarial podría convertir a Venezuela en una gran fuente de suministro», cómo lo ha ofrecido en foros del sector energético a nivel global la vocera opositora María Machado.
Este análisis se enmarca en la estrecha relación entre la administración Trump y las grandes petroleras. Durante su presidencia, Trump ha mantenido alianzas con ejecutivos de Exxon Mobil, Continental Resources, Chevron, Conoco Philips e Industrias Koch, empresas que han financiado sus campañas y participado en la formulación de su política energética. Precisamente estas corporaciones mantienen conflictos con Venezuela desde los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro por las expropiaciones y nacionalizaciones de sus activos petroleros en el país.
Blas minimiza el riesgo de 1 millón de barriles diarios en riesgo como «no es nada» y descarta que Maduro pueda afectar instalaciones petroleras en Guyana, donde operan Exxon y Chevron. La cronología que propone es precisa: señala que la acción militar podría ocurrir «desde aproximadamente el 15 de noviembre hasta los días previos a Navidad».
El artículo ha sido ampliamente difundido por Francisco Monaldi, investigador venezolano del Instituto Baker de la Universidad de Rice. Su promoción revela una alineación entre círculos académicos, financieros y mediáticos que ven en Venezuela un yacimiento por explotar.
Blas concluye que «fue la política, más que el comercio, lo que impidió que Venezuela se convirtiera en un gigante petrolero» y que «los políticos van y vienen, al igual que las ideologías políticas; la geología es inmutable».
Aquí puedes leer el artículo analizado https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2025-11-05/venezuela-military-action-regime-change-may-open-oil-s-floodgates?utm_source=website&utm_medium=share&utm_campaign=twitter&embedded-checkout=true

