
El exfuncionario de Trump diseñó en 2020 un plan para secuestrar al mandatario venezolano. Ahora, sin cargo oficial, decide quién invierte en el país
Redacción: La Tabla Plataforma de Periodismo de Datos. 26 MAY 2026
La misma persona que en 2020 participó en una reunión en el Despacho Oval para planear el secuestro o asesinato de Nicolás Maduro, hoy es el hombre que controla el acceso de las empresas estadounidenses a Venezuela.
Se trata de Mauricio Claver-Carone, un cubanoamericano de línea dura que fue el arquitecto de la política de «máxima presión» contra el chavismo durante el primer mandato de Donald Trump. Ahora, sin ningún cargo oficial, el diario The Washington Post lo describe como el «virrey no oficial de Estados Unidos en Venezuela» o, en su defecto, el «portero de Miraflores».

El plan de 2020
En febrero de 2020, una delegación de la oposición venezolana encabezada por Juan Guaidó se reunió en la Casa Blanca con Trump. Según reveló el exsecretario de Defensa Mark Esper en su libro «A Sacred Oath» (2022), allí se discutió una «operación especial» para secuestrar o asesinar a Maduro.
Claver-Carone, entonces director para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, no era un invitado pasivo: fue parte activa de las discusiones, y el propio Esper menciona su presencia junto a los opositores venezolanos. Aquella operación nunca se ejecutó, pero el germen de la intervención quedó sembrado.
El relato de Esper, rescatado por el embajador de Venezuela en la ONU, Samuel Moncada, reseña con detalles la discusión en la Casa Blanca entre la delegación encabezada por Guaidó y funcionarios de seguridad y defensa de la administración Trump, frente al propio exmandatario. pic.twitter.com/zee4LO3v4x
— LaTablaBlog / Plataforma de Periodismo (@latablablog) May 14, 2022

La investigación que ordenó Maduro en 2022
El lunes 16 de mayo de 2022, en una alocución televisiva, el presidente Nicolás Maduro solicitó formalmente a la Asamblea Nacional (AN) iniciar una investigación sobre el plan de magnicidio que involucraba a Guaidó y a representantes de la extrema derecha, tras las revelaciones del libro de Esper. “Espero que la Asamblea Nacional abra una investigación de estas graves revelaciones (…) hablaron de una invasión a Venezuela, hablaron de utilizar mercenarios de Colombia, hablaron de asesinar a Nicolás Maduro y a otros”, denunció Maduro.
La AN respondió designando una Comisión Especial para investigar los hechos, presidida por el diputado Pedro Infante e integrada por nueve parlamentarios. La comisión quedó instalada el viernes 27 de mayo de 2022 y se programó su primera reunión ordinaria para el martes siguiente. Sin embargo, la pesquisa nunca prosperó ni rindió frutos políticos o judiciales concretos.
El «portero» de 2026
Hoy, Claver-Carone está de vuelta. Sin cargo oficial pero con línea directa a Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, ejerce un poder descomunal sobre Venezuela.
Según la exclusiva del Washington Post del 25 de mayo de 2026:
· Participó en la llamada con Delcy Rodríguez horas después de la captura de Maduro (3 de enero de 2026).
· Decide «quién gana y quién pierde» entre los inversores que buscan operar en Venezuela.
· Respaldó la selección de Centerview Partners para reestructurar los USD 170.000 millones de deuda venezolana.
· Su pareja, Jessica Bedoya, viajó a Caracas .en jet privado con ejecutivos de Centerview.

Claver-Carone se define como un «conector». Pero sus críticos advierten que su fondo de inversión, Lara Fund, representa un conflicto de intereses.
El círculo se cierra
El mismo hombre que en 2020 conspiraba para derrocar a Maduro —y por cuya conspiración el propio Maduro ordenó una investigación parlamentaria en 2022 que terminó en nada—, hoy es el guardián que decide qué empresas entran a hacer negocios en la Venezuela posterior al 3 de enero . La sonrisa cómplice de aquella reunión en el Despacho Oval nunca se borró. Solo cambió de escenario.


