Había sido suministrado por Estados Unidos Como parte del programa «Atomos para la Paz», promovido por el presidente Dwigth Eisenhower, en el contexto de la «Guerra Fría»

Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 10 MAY 2026
El retiro de uranio altamente enriquecido (HEU) desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), concretado en mayo de 2026, no fue una acción improvisada ni reactiva. Se trató de una operación planificada bajo acuerdos bilaterales entre Venezuela y Estados Unidos, con respaldo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), y con antecedentes documentados en informes técnicos de 2008-2009.
El material retirado tiene un peso total de 13,5 kilogramos y es el remanente del reactor de investigación RV-1 que se encuentra inactivo desde 1991. Fue trasladado a Estados Unidos para su procesamiento seguro y conversión en combustible de baja ley, destinado a reactores avanzados.
¿Esta operación fue improvisada o estaba prevista?
Estaba prevista. Desde que el reactor RV-1 dejó de funcionar en 1991, el uranio enriquecido quedó clasificado como «material excedente». Desde 1996, programas internacionales de no proliferación —liderados por la NNSA de EE.UU.— han trabajado para recuperar este tipo de materiales en más de 30 países. En el caso venezolano, existen informes de la OIEA de 2009 que ya documentaban procedimientos de retorno de combustible gastado.
¿Se respetaron los protocolos internacionales?
Sí. El transporte se realizó con contenedores certificados bajo el Código INF de la OIEA, con supervisión técnica del organismo internacional y cooperación del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela. La operación siguió los estándares de la Convención sobre Protección Física de Material Nuclear.
¿Quién era el dueño del material y quién lo tiene ahora?
Históricamente, el material pertenecía al Estado venezolano, bajo custodia del IVIC. Tras el retiro, la posesión pasó al Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), conforme a un acuerdo bilateral. Actualmente, el material se procesa en el Savannah River Site (Carolina del Sur) para su conversión en HALEU (uranio bajo enriquecimiento de alta ley).
Cuál es el origen de éste uranio y como lo adquirió Venezuela y el IVIC?
El uranio no fue ‘comprado’ en el mercado libre ni obtenido de manera clandestina. Fue suministrado legalmente por Estados Unidos hace más de 60 años como parte de un acuerdo de cooperación científica ‘Átomos para la Paz’. Su presencia en el IVIC era conocida, documentada y supervisada internacionalmente desde entonces. La operación reciente no es una confiscación, sino la ejecución tardía de una cláusula de retorno prevista en esos acuerdos originales.
¿El material estaba en un depósito final seguro?
No. Permanecía en las instalaciones del reactor RV-1, una planta de investigación inactiva. No se trataba de un repositorio geológico ni de un sitio de disposición finalA autorizado. Su reubicación responde a criterios de seguridad física y no proliferación.
¿El ataque al IVIC en enero de 2026 tuvo relación con este material?
No hay evidencia que vincule ambos hechos. Los reportes oficiales indican que los blancos de enero fueron sistemas de comunicaciones y defensa aérea cercanos al IVIC, no las instalaciones nucleares. Además, el uranio fue retirado meses después, en mayo de 2026, bajo un operativo civil coordinado con la OIEA.
¿Este tipo de operaciones se han hecho antes?
Sí. Desde 1996, la NNSA ha ejecutado más de 70 misiones similares en países como Kazajistán, Serbia, Chile, México y Japón. La operación venezolana destaca por su celeridad: menos de seis semanas desde la evaluación inicial hasta el retiro, frente a plazos habituales de varios años.
¿Qué uso tendrá ahora el uranio retirado?
Será procesado en la planta H-Canyon del Savannah River Site para reducir su enriquecimiento de >90% a ~19,75% de U-235, convirtiéndolo en HALEU. Este material es clave para alimentar reactores nucleares avanzados y pequeños reactores modulares (SMR), parte de la estrategia estadounidense de «renovación nuclear».
¿Por qué es relevante destacar que esto estaba documentado desde 2008-2009?
Porque desmonta narrativas de improvisación o intencionalidad geopolítica coyuntural. La recuperación de HEU en Venezuela forma parte de un esfuerzo técnico, multilateral y de largo plazo en seguridad nuclear. Reconocer este antecedente permite contextualizar la operación como parte de una política global de no proliferación, no como un evento aislado.
Fuentes verificadas:
– Comunicado oficial NNSA/DOE (mayo 2026)
– Informes técnicos de la OIEA (2009, 2026)
– Documentación del programa Global Threat Reduction Initiative (GTRI)
– Registros históricos del reactor RV-1 (IVIC)
– Especificaciones técnicas de H-Canyon (Savannah River Site)

