Nota de prensa.- El dirigente político venezolano Omar González Moreno lanzó una acusación frontal contra Delcy Rodríguez, a quien señaló de ejecutar una “maniobra descarada” dentro del Tribunal Supremo de Justicia para afianzarse en el poder tras lo que calificó como una “ruptura interna y traición política” a sus mentores politicos Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“Lo que estamos viendo no es una reforma judicial, es una purga extrema. Delcy está sacando piezas para colocar otras exclusivamente subordinadas a ella. No hay justicia, hay control político descarado”, afirmó.
González Moreno aseguró que la salida forzada de magistrados bajo el disfraz de jubilaciones “no busca independencia institucional, sino blindar un nuevo esquema de poder personal”.
“Es el típico procedimiento de los déspotas de siempre. Designar sus fichas para garantizar impunidad y maquillar ante el mundo una supuesta legalidad que no existe. Cambian los nombres, pero la estructura de persecución sigue intacta”, sentenció.
El dirigente fue más allá al señalar que esta jugada responde a una lucha interna por el control absoluto del aparato judicial.
“Delcy no solo traiciona a quienes la precedieron, está reescribiendo las reglas para buscar quedarse con el coroto. Está desmontando el viejo equilibrio del poder para imponer uno nuevo, donde todo pase por ella”, advirtió.
Asimismo, denunció que este tipo de movimientos buscan proteger a quienes han sido responsables de violaciones sistemáticas de derechos.
“Premian a magistrados cómplices con jubilaciones doradas para comprar silencio. Es una operación de encubrimiento, no de justicia”, afirmó.
González Moreno reiteró que ninguna reestructuración será creíble sin un cambio real en las reglas del juego.
“La única reforma válida es la que nace del voto. Sin elecciones libres, sin independencia real de poderes, todo esto es teatro político para ganar tiempo”, concluyó.
En ese sentido, coincidió con la exigencia de actores democráticos como María Corina Machado, quienes insisten en que la salida a la crisis pasa por un cronograma electoral transparente y verificable.
“La verdad es clara, no hay transición con maquillaje judicial. Lo que hay es una nueva fase de control. Y el país ya no se deja engañar”, remató.



