Dijimos que la Inteligencia Nacional ha sido cooptada por el M-19, sin experiencia, designada allí, para cumplir una misión alrededor de intereses personalísimos del Ejecutivo, su familia y su partido; distanciado del mandato que ordena la Ley 1621 de 2013. También, que sus objetivos han sido desviados, sin importar la Inteligencia Estratégica y Contrainteligencia de Estado. Igualmente, se han ignorado los protocolos, así como los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad que deben observarse para el planeamiento y ejecución de las órdenes operacionales y misiones de trabajo, pero esencialmente, para que la Inteligencia cumpla con estricto apego los fines constitucionales y legales, y el respeto por los derechos humanos.
Se ha reiterado el casi inexistente ejercicio de control e investigación, que le corresponde a la Inspección General de la DNI, la Procuraduría, la Contraloría, la Fiscalía y la Comisión Legislativa de Inteligencia. Se ha cuestionado la transparencia en el uso de los gastos reservados, el pago de informantes, las misiones cumplidas con alias. Calarcá, los viajes a España y Portugal de agentes de inteligencia para reunirse con Papa Pitufo, así como, el sustento legal y la trazabilidad de esta y demás información, que debe regular el Centro de Protección de Datos de la DNI y reposar en el Sistema de Información de Inteligencia.
Pero, asumiendo, que se han agotado las palabras para describir el caos de la DNI, haremos algunas reflexiones, sobre las graves ocurrencias que. con dolo, manipulación o extrema ignorancia e ingenuidad, reflejan la cruda realidad que tiene a la agencia de inteligencia del Estado, ad-portas de su desaparición, tal como lo han pronosticado los candidatos presidenciales de la oposición.
Solamente al “jefe del Olimpo de los idiotas” se le ocurre llevar a su morada a la hidra de mil cabezas, que representa el mal, y que lo amenaza con destruir su reino. Así ocurrió, en el despacho del director de la DNI, el que debería ser el lugar más secreto y protegido de la Seguridad de Estado, y que, en un ambiente controlado por micrófonos, y con grabación, ordenada por el mismo jefe de la agencia, fue filtrada a los medios de comunicación. En ella, Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, el zar del contrabando desafía frontalmente al gobierno, en términos de su abogado “si quiere, se tira al gobierno, y no tiene la intención de involucrar a Verónica, ni al hermano del presidente en esta situación”. También afirmó tener la capacidad de “moverse en el bajo mundo”, por ejemplo, con la banda la Inmaculada del extraditado alias ‘Pipe Tuluá’.
Se revelaron, además, en la morada del “jefe del Olimpo de los idiotas”, otros muy graves acontecimientos, que confirman reuniones personales del presidente Petro con el zar del contrabando; del director de la DNI, en dos oportunidades con este criminal, quien además manifiesta tenerle “estima” y asegurando que el contrabandista le ofreció diez mil millones de pesos para financiar la campaña política del presidente Petro, oferta que, según Lemus, fue rechazada. Se confirmó, eso sí, el ingreso de 500 millones de pesos a la campaña, entregados personalmente por ‘Papá Pitufo’ al ciudadano español, reconocido hacker, asesor y amigo del presidente Petro, Ramón Devesa González, socio de Xavier Vendrell, y quién según Jorge Lemus, “se los pudo haber robado”.
Y para terminar, repito, no tengo la respuesta si ha sido con dolo, ignorancia, ingenuidad o resultado de una macabra manipulación, que el “jefe del Olimpo de los idiotas”, también en su morada, usurpó las competencias de otras instituciones del Estado, tal como lo afirma la Fiscal General, ofreciendo al abogado del zar del contrabando la posibilidad de no ser extraditado a Estados Unidos en caso de que ocurriera la solicitud, brindando un trato especial, de “bajo perfil” una vez regrese al país, y aprovechando el estado “avanzado” de las negociaciones -¿cuáles?- para incorporarlo a tiempo, como “gestor de paz”. A cambio, el zar del contrabando se compromete a acabar con esa actividad ilícita en Buenaventura y la costa Atlántica, así como a pacificar las bandas criminales de esta región del país. ¡Increíble! Pero cierto.
Mientras tanto, los 23 mafiosos de Itaguí, los mismos de la mal llamada “Paz Urbana”, los mismos del “Tarimazo”, que serán beneficiados irónicamente con un salvoconducto de libertad, en plena contienda electoral, hacen parranda vallenata en prisión para celebrar el sello de su alianza criminal con el Pacto Histórico que nos gobierna. ¡Increíble! Pero cierto.
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