
Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 4 FEB 2026
Una evaluación basada en criterios de historicidad y continuidad conductual desmonta la narrativa que califica como «traición» las acciones actuales de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Su gestión, examinada en ejes como la reforma a la Ley de Hidrocarburos, es la consecuencia lógica y previsible de una trayectoria política e ideológica definida con anterioridad a diciembre de 2025.
Los argumentos concluyentes son:
1. Origen en crisis histórica: Sus acciones responden a problemas estructurales de larga data (como el colapso petrolero), no surgen de la nada. Existe una teleología clara.
2. Derivación de políticas preexistentes: Medias como la reforma son la ampliación institucional de mecanismos ya aplicados (ej. el «modelo Chevron») para sortear el bloqueo, no una invención nueva.
3. Previsibilidad lógica: Dada la crisis y las soluciones en marcha, este camino era el desenlace inteligible y más probable para cualquier observador informado.
4. Coherencia conductual radical: La agenda, el discurso y las alianzas estratégicas de la presidenta encargada no han variado de manera sustancial. Su pragmatismo actual es consistente con su gestión anterior como canciller y vicepresidenta.
Conclusión: La hipótesis de la «traición» es un relato anti-histórico. Carece de los elementos de coherencia, derivación y origen que caracterizan a un proceso real. Se trata de una simplificación narrativa que intenta imponer un final ficticio de drama épico, ignorando la complejidad y continuidad de la historia política venezolana reciente.

