

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) autorizó la venta de diluyentes estadounidenses a PDVSA y al gobierno venezolano mediante la Licencia General 47. Estos insumos son esenciales para procesar el crudo extrapesado de Venezuela. La prohibición, vigente desde 2019, había limitado severamente la producción petrolera del país.
Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 3 FEB 2026
El gobierno de Estados Unidos levantó hoy formalmente la prohibición de venta de diluyentes fabricados en el país a empresas venezolanas, incluyendo al gobierno de Venezuela y a su empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), mediante la emisión de la Licencia General N° 47 por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
Esta decisión revierte una de las restricciones más antiguas y críticas implementadas como parte de las sanciones económicas contra Venezuela, las cuales datan de 2019 y fueron intensificadas bajo la administración anterior. La prohibición de acceso a diluyentes estadounidenses fue un factor deterñminante en la caída histórica de la producción petrolera venezolana, que pasó de más de 3 millones de barriles diarios hace una década a menos de 500.000 barriles en períodos recientes.

¿Por qué son esenciales los diluyentes?
Los diluyentes –como el condensado y ciertos naftas especializadas– son insumos imprescindibles para procesar el petróleo pesado y extrapesado que constituye la mayor parte de las reservas venezolanas. Sin ellos, PDVSA se ha visto obligada a utilizar alternativas menos eficientes, como nafta local o crudo liviano, que reducen el volumen exportable, incrementan costos y afectan la calidad final del crudo mezclado.
La nueva licencia autoriza transacciones relacionadas con la exportación, venta, transporte y entrega de diluyentes de origen estadounidense, así como servicios logísticos y de pago asociados. Sin embargo, la autorización incluyaqe condiciones estrictas:
1. Los contratos deben someterse a la jurisdicción de tribunales estadounidenses.
2. Se prohíben pagos en criptomonedas venezolana s (como el petro), oro o intercambios de deuda.
3. Quedan excluidas empresas vinculadas a Irán, Corea del Norte o Cuba.
4. Las empresas exportadoras deben reportar cada 90 días al Departamento de Estado y de Energía detalles de las transacciones, incluyendo partes involucradas, volúmenes y valores.
Expertos del sector energético estiman que el acceso a diluyentes estadounidenses podría permitir a Venezuela aumentar su producción entre un 20% y 30% en el corto plazo, siempre que se mantenga el flujo continuo de estos insumos. La medida también podría reducir la dependencia venezolana de diluyentes iraníes, los cuales habían sido utilizados como alternativa durante la prohibición.
La licencia no implica un levantamiento general de sanciones contra PDVSA o el gobierno venezolano, pero marca un cambio estratégico significativo en la política energética de Washington hacia Caracas, en un contexto de precios globales volátiles y realineamientos geopolíticos.

