
Redacción: La Tabla/Plataforma de Periodismo de Datos 14 ENE 2026
Un análisis técnico de La Tabla, basado en las especificaciones del armamento desplegado y en el relato oficial, concluye que la devastación física descrita por el ministro Diosdado Cabello es consistente con el uso combinado de municiones de precisión y fuego de aérea pesada contra blancos militares fortificados.
En una rueda de prensa ofrecida este martes 13 de enero de 2026, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, describió una escena de devastación extrema tras los ataques aéreos ocurridos diez días antes. «Las explosiones fueron tan fuertes que hay personas que no sabemos dónde están», declaró Cabello, detallando que los cuerpos de las víctimas quedaron «fragmentados de tal manera que es imposible» identificarlos visualmente, por lo que la policía científica y el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) trabajan en la identificación mediante análisis de ADN de los restos.
Este análisis de La Tabla, realizado a partir de las capacidades documentadas del arsenal convencional estadounidense presente en la región, encuentra una correlación técnica directa entre los efectos descritos por la autoridad y el uso táctico de tres sistemas de armas principales.
El triángulo de la destrucción
La operación del 3 de enero, que tuvo como objetivo infraestructura militar y de defensa aérea, habría empleado una combinación letal diseñada para neutralizar rápidamente blancos endurecidos.
1. Misil AGM-114 Hellfire: Metralla de Alta Velocidad
Este misil aire-tierra, utilizado frecuentemente por plataformas como el dron MQ-9 Reaper, está diseñado con una ojiva de fragmentación. Al impactar, su carcasa metálica estalla en miles de esquirlas a velocidades extremas, creando un radio letal concentrado. Es un arma ideal para destruir vehículos militares, puestos de mando o sistemas de misiles estacionados, como los BUK-M2E reportados en objetivos venezolanos. Un impacto directo sobre este tipo de equipo puede generar una explosión secundaria masiva, multiplicando la fragmentación y la onda expansiva.
2. Bomba GBU-39/B (Small Diameter Bomb): Precisión con Efecto Penetrante
Con un peso de 129 kg, esta bomba guiada por GPS es conocida por su precisión y su capacidad para reducir daños colaterales al limitar su potencia explosiva. Sin embargo, su diseño incluye una ojiva penetrante de fragmentación destinada a destruir estructuras reforzadas. La detonación controlada genera una potente onda de choque y proyecta fragmentos metálicos a alta velocidad. Su uso contra hangares, centros de comunicaciones o edificios de concreto dentro de complejos militares puede causar una devastación severa en el interior del blanco.
3. Cañonero AC-130J Ghostrider: La Artillería Persistente del Cielo
Este avión de ataque es un factor distintivo por su capacidad de fuego sostenido. Su armamento más letal es un obús de 105 mm, una pieza de artillería de campaña adaptada. Cada proyectil de alto explosivo de este calibre genera una onda de presión devastadora y una nube densa de metralla pesada. El AC-130 puede mantener un fuego preciso y persistente sobre un área durante varios minutos, saturando el objetivo con múltiples impactos de este poder. El efecto sobre estructuras ligeras, vehículos agrupados y personal es catastrófico, capaz de causar la desintegración traumática reportada por las autoridades forenses.
Coherencia Técnica entre Arsenal y Efectos
El escenario descrito por el ministro Cabello –la necesidad de recurrir al ADN para identificar restos humanos severamente fragmentados– no requiere de armas desconocidas o «exóticas» para su explicación. Es técnicamente coherente con los efectos producidos por el uso combinado y escalonado de este arsenal convencional en una operación a gran escala.
La selección de estos sistemas no es aleatoria: responde a una doctrina militar diseñada para anular rápidamente defensas aéreas (misiles Hellfire y bombas SDB contra radares y lanzaderas) y destruir infraestructura crítica de mando (fuego pesado del AC-130 contra cuarteles y centros de comunicación). La violencia explosiva concentrada de estas armas, empleada en el contexto urbano y densamente poblado de Caracas y La Guaira, resulta en el cuadro de devastación extrema y fragmentación corporal masiva que hoy desafía a los forenses venezolanos.
Este análisis se basa en las especificaciones técnicas públicas de los sistemas de armas mencionados y en el reporte oficial del ministro del Interior, Diosdado Cabello, del 13 de enero de 2026.

